Empresario. Constructor de confianza. Hombre de principios.
Carlos Emilio Serio Sucar nació el 9 de agosto de 1977 en la Ciudad de México, en el seno de una generación que aprendió que el trabajo honesto es el único camino que no tiene atajos. Desde joven mostró una inclinación natural hacia los negocios y la organización, cualidades que lo llevaron a formarse como Licenciado en Administración de Empresas, dotándose de las herramientas técnicas para convertir su visión emprendedora en realidad.
Su trayectoria profesional comenzó en el sector inmobiliario privado, un mercado tan exigente como apasionante, donde la confianza del cliente lo es todo y los errores se pagan caro. Con disciplina y una filosofía clara —hacer siempre bien las cosas y que el cliente siempre tenga la razón— Carlos fue construyendo una reputación sólida operación tras operación, inmueble tras inmueble.
Con el paso de los años, esa reputación se tradujo en empresas. Fundó y dirigió Inmobiliaria Kamet Group S.A. de C.V., consolidándola como una firma especializada en la venta y renta de departamentos e inmuebles comerciales en México. Paralelamente impulsó Coordinator Group Kamet S.A. de C.V. y Serio Bienes y Raíces S.A. de C.V., tres proyectos empresariales que comparten un mismo ADN: seriedad, transparencia y enfoque total en el cliente. Hoy, al frente de estas organizaciones como Director General, Carlos representa a una generación de empresarios mexicanos que construyeron desde adentro, sin fórmulas importadas ni atajos.
Pero Carlos Serio no es solo su trayectoria profesional. Es también el hombre que encuentra en el deporte una segunda escuela de vida. Esquiar en montañas nevadas —desde las pistas de México hasta destinos internacionales— es para él mucho más que un hobby: es una metáfora de los negocios. La nieve no perdona la falta de técnica, la montaña no espera al indeciso. En cada descenso, Carlos reafirma lo que ya sabe: la preparación, la concentración y el compromiso con el momento son los mismos ingredientes que hacen funcionar una empresa. El golf y el tenis completan ese tríptico deportivo que moldea su carácter y recarga su energía ejecutiva.
Más allá de los contratos y los metros cuadrados, Carlos tiene un compromiso genuino con quienes más lo necesitan. Apoyar a la gente vulnerable no es para él una estrategia de imagen, sino una convicción personal que lleva en silencio y con consistencia.
Hoy, Carlos Emilio Serio Sucar sigue construyendo. Inmuebles, empresas, reputación y, sobre todo, relaciones de largo plazo basadas en una sola palabra: honestidad.









